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Christian Paula "Diversidad y pluralidad como realidad"

Por Cristina Melo y Felipe Castro

La cita es a las 13:00 en la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Central. Christian Paula, abogado de derechos humanos y profesor universitario, nos recibe en su oficina. Debido a la hora, decidimos almorzar a unas cuadras cerca de nuestro lugar de encuentro. En sitio escogido, es un nuevo lugar de food tracks ubicado en la Avenida La Gasca. Una vez realizado nuestro pedido de comida, nos disponemos a conversar con Christian respecto a su visión sobre la diversidad, y en específico la diversidad sexual. 

¿Cómo entiendes la diversidad?

Como el conjunto de personas, pensamientos, cuerpos, culturas, que no están estandarizados en la sociedad. Si hablamos de diversidad es porque hay una noción de normalidad, y lo que no es “normal” es “diverso”. En realidad no deberíamos hablar de diversidad porque la normalidad es la diversidad realmente. La normalidad para la sociedad ecuatoriana, en términos de ser humano, es decir cuál es la persona “normal” es: hombre, heterosexual, sin discapacidad, sin VIH, cisnormado; todo lo que comprende la masculinidad hegemónica dentro del contexto patriarcal. Todo lo que sale de este esquema significa que es diverso, por ejemplo el indígena. Quien no es un hombre occidental de clase media alta y que no es católico, ya forma parte de la diversidad. La normalidad responde a las relaciones de poder, la cual es hegemónica en el contexto cultural y social; quien no responde a dicho patrón es diverso. Pero en realidad no se debería hablar de normalidad, sino de diversidad y pluralidad porque esa es la realidad.

¿Crees que el ordenamiento jurídico ecuatoriano reconoce a la diversidad o la respeta de alguna manera?

El derecho responde al nivel de exigibilidad, de protestas sociales y de cambios estructurales que sucedieron en la sociedad. Entonces, muchas veces el derecho si va a ser una representación de la normalidad. Cuando la gente diversa lucha por derechos y los reivindica, lo van a hacer para romper esa normalidad en la norma. Lo que ahora tenemos como normas que reconocen las diversidades son la respuesta a las luchas sociales de los diferentes grupos diversos, que han tenido que luchar para romper la norma que los “normalizaba” o que invisibilizaba su diversidad. Ahí tienes como las mujeres, los indígenas, los LGBT, o los ambientalistas han tenido que hacer cambios sociales, culturales y estructurales para unirse como movimiento social y pedir cambios en la norma a través del lobby político, de la reforma legal o de los procesos litigiosos, acompañados siempre de la marcha o la presión social y el Ecuador responde a eso. Los derechos aún no están reconocidos para las diversidades; son los que aún están en disputa en lo social. Por ejemplo: el tema indígena ya fue disputado en los 90s, en teoría ya no hay drama, sin embargo ahora ya no es el tema de reconocimiento de la identidad indígena, si no el conflicto entre la territorialidad versus las nociones de desarrollo y de estractivismo del estado. Esta es otra lucha, es la lucha por el reconocimiento de la identidad. En cambio, en la lucha LGBT la sociedad todavía no entiende el tema “familia”. Ya te entienden como individuo, ya está despenalizado, pero todavía no entienden que el contexto familiar necesita reconocimiento y esa es la lucha que estamos dando ahora.

Por lo tanto, el reconocimiento normativo existe en función del nivel de aceptación y respeto social, eso es lo que ahora representa la Constitución del 2008, ciertos fallos jurisprudenciales y algunos cambios normativos. Tienes un Código Integral Penal que sanciona la violencia sexual (delito de tortura, de discriminación, de odio), sin embargo existe mucha violencia intrafamiliar LGTBI que no es considerada un delito de odio como debería. Se invisibilizan los contextos familiares, justamente porque la sociedad no entiende que las personas LGBTI también viven en familias heterosexuales u homosexuales, pero por los prejuicios que aún hay no se reconocen.

¿Consideras que deberían existir ciertas normas especiales o específicas para los grupos diversos?

El problema desde los abogados es que creemos que las leyes cambian todo y no es así. La ley lo que va a hacer es reconocer un derecho y mantener una reivindicación social. Si es que no se cambia la estructura social, la ley queda “muerta”, queda escrita. Eso es lo que pasa con los delitos de odio. No hay ni una sentencia a cerca de este delito que esté basada en orientación sexual o de género, a pesar de que esto pasa todos los días, no se denuncian o no se cree que se debe proceder como un delito de acción pública.

¿Cómo crees que puede cambiar esta realidad a cerca de la discriminación a todas las diversidades?

Educación y sensibilización, porque cuando lo haces permites que la sociedad rompa sus perjuicios y le permites ver a los demás como igual, manteniendo la esencia del ser humano ya que nadie es igual por varios factores. Haciendo notar una esencia de dignidad en el ser humano, rompes el prejuicio y hay cambio.

¿Qué tipo de prejuicios se pueden romper para avanzar?

Todos los perjuicios se crean por las relaciones de poder, cuando alguien no entra en el estereotipo antes mencionado, se crea un perjuicio. Se debe romper el patrón de normalidad porque cuando lo haces y dejas de ver al ser humano ideal como ideal, si no como diverso logras romper los perjuicios.

Avanzando al tema de la diversidad sexual, ¿crees que existe alguna diferencia entre género y sexo? ¿Esto marca alguna diferencia en cómo la sociedad se mira a sí misma?

Existe un desconocimiento entre la diferencia entre el sexo como una categoría biológica y el género como una categoría socialmente construida. El género está siempre condicionado a los roles, la geografía, la historia, el clima, a la cultura. Esto porque son los atributos que la sociedad, la cultura, y los condicionamientos le dan a los cuerpos. Entonces, lo femenino y lo masculino siempre está condicionado al contexto. No es lo mismo ser mujer femenina en Ecuador, zona urbana, blanco mestiza, que serlo en África, en una tribu, o en la Polinesia porque no es lo mismo. Lo que no hemos entendido como sociedad es que el género es una construcción social, y esa construcción social está atada a la normalidad, a las relaciones de poder, y bajo el patriarcado heterosexual, hetero-normado, machista, donde se genera roles para esos géneros. Tú ves a lo masculino macho patriarcal como lo superior, y lo que no es inferior femenino. Incluso se lo feminiza así sea masculino, como por ejemplo la orientación sexual diversa de hombres, o como a un hombre que se dedica a roles "femeninos" o cuidado. Pero, se puede modificar los patrones de género, y con el tiempo el Ecuador lo ha ido modificando; por eso ya ves mujeres en el espacio público, ya ves LGTBI en el espacio público, el voto a la mujer. Toda la lucha feminista es por la ruptura de estos patrones que condicionan al género.

Y en esta línea, ¿qué avances encuentras en el Derecho Constitucional respecto a la diversidad sexual y de género?

En la Constitución de 2008 tú ves muchas formas de rupturas de los roles de género. Por ejemplo, cuando en el artículo 69 se establece que el hombre y la mujer tendrán los mismos derechos y obligaciones en la familia. Entonces, tú rompes ahí los roles de género en el trabajo de cuidado y en el trabajo productivo. También cuando la misma Constitución reconoce el trabajo reproductivo como trabajo productivo. Eso es una ruptura de roles y estereotipos de género. Existe el caso cuando la Constitución te habla en el artículo 66.8, en el 66.28 sobre la orientación sexual y la identidad de género, y la libertad de desarrollar tu sexualidad, rompes estereotipos de género sexuales, de cómo debe llevarse la sexualidad. Respecto a los roles de sexo también porque ya no se condiciona ni al hombre ni a la mujer; por ejemplo el hecho de ser mujer no quiere decir que necesariamente son sensibles, y los hombres naturalmente fuertes. La Constitución ya no condiciona a actividades y a patrones sobre roles. Trata en la mayoría de ser bastante neutra. Reconoce que hay patrones socio-culturales que ven a lo femenino con lo menos ¿Cómo reconoce eso? Cuando exige la equidad de género, el lenguaje femenino y cuando habla de la necesidad de tener paridad y alternabilidad en las representaciones. De hecho la transversalidad del enfoque de género es porque reconoce que hay un patriarcado que condiciona a la inferioridad de la mujer y que la norma tiene que revertir eso, y lo reconoce que es importante. Pero en lo que todavía no termina de romper es con los patrones y los roles de género sexuales cuando habla de familia, artículos 67 y 68 de la Constitución que prohíbe el matrimonio y la adopción a parejas del mismo sexo. Todavía mantiene un patrón heterosexual.

Pero, ¿las luchas sociales no influyen en este aspecto?

Sí, pero el problema es que no nos hacen caso. Este tema incluso se lo ha llevado a las Cortes. 

Y, ¿cómo ha sido el trabajo de los órganos de justicia frente a este tema?

El movimiento LGTBI ha cuestionado esta situación a través del caso de Satya y el caso de Pamela Troya  referentes a matrimonio igualitario y de familia LGTBI. ¿Qué han dicho los abogados LGTBI en los dos casos? En el caso de Pamela Troya, la Constitución debe interpretarse de forma integral; no puede interpretarse una regla exclusivamente en un caso cuando hay un encadenamiento de principios que permiten interpretar esa regla de manera amplia. Hay valores constitucionales, bloque de constitucionalidad, y control de convencionalidad que te obligan a interpretar la regla, para deconstruirla y aplicar los principios para ampliar el derecho. Pero esto no es aplicado por el juez y la jueza constitucional ecuatoriana, porque en la sentencia de matrimonio igualitario, el párrafo más trágico es cuando se lo niega por varias razones, entre ellas: a) la jueza dice que el Código Civil dice hombre y mujer; b) la Constitución dice que es hombre y mujer; c) la Constitución ecuatoriana se funda en valores constitucionales y esos valores se representa en el preámbulo, y en el preámbulo dice Dios; como Dios está en la Constitución, y como somos una sociedad conservadora y Cristiana, entonces el matrimonio de parejas del mismo sexo no puede ser porque la interpretación de la norma se tiene que hacer en función de los principios y valores constitucionales.

Para rebatir esta posición, tú vas al preámbulo de la Constitución, y dice invocando el nombre de Dios, y reconociendo todas las religiosidades, y todas las espiritualidades que viven en el Ecuador; es decir no dice ni un Dios ni una sola religión. Luego tú vas al artículo 1 de la Constitución que dice Estado laico, que se encuentra reconocido desde 1985. ¿Qué valor religioso se puede aplicar cuando existe un Estado laico? Por lo tanto, ahí hay una contradicción evidente. Por otro lado, el tema de la no aplicación de los principios, porque en la Constitución la igualdad y no discriminación respecto a la orientación sexual y la identidad de género está en varias partes reconocida como: valor constitucional; como obligación del Estado en el artículo 3; como principio de aplicación en el artículo 11.2; como derecho en el artículo 66.8, 66.9, 66.28; como obligación de los ciudadanos en el artículo 83.10 y 83.14. Entonces en el caso la interpretación integral nunca se lo hizo. Respecto al control de convencionalidad no se aplica el caso Atala Rifo y niñas vs. Chile. Lo que se ha visto en el caso es que existe una interpretación y una práctica constitucional totalmente subjetiva, individual, y que no responde a los valores y a la técnica jurídica. 

Respecto al caso de Satya, ¿cómo fueron las actuaciones de las autoridades?

La sentencia del caso impone el rol de género de familia. Te dice que si no hay un hombre, no le podemos conceder el derecho a la identidad familiar a Satya, porque familia no pueden ser dos mujeres, y dos mujeres no pueden reproducirse. Por lo tanto, la niña no puede tener esos dos apellidos. Es tan absurdo además porque dice que el Estado tiene que precautelar que ese hombre pueda reconocer esa niña. Para eso tiene que seguir el juicio de paternidad. El punto aquí es, ¿qué pasa con todas las madres solteras donde los hombres se van? Ahí el Estado no tiene ese interés de precautelar que el hombre esté presente, que el niño tenga un papa. Ahí no actúa de la manera que en el caso de Satya. Así mismo no se aplica de igual forma el principio de presunción de paternidad porque es una pareja que tuvo su hija después de la unión de hecho. Cuando te casas con alguien y tienes un hijo, el Registro Civil tiene que registrar a ese niño sin preguntar cómo se lo engendró. Sin embargo, a ellas se les preguntó cómo la engendraron. 

¿Existen otros casos que abordan temáticas similares?

Tenemos por ejemplo un caso respecto al tema de identidad de género por prejuicios de la hetero-normatividad en la justicia. Ese es el caso de Estrellita, que es la única persona trans que tiene sexo en su cédula. Eso fue en el año 2010 y que fue por una sentencia de la Corte Provincial de Pichincha. Sin embargo, la Corte Constitucional no la seleccionó y no la hace precedente, razón por la cual existen casos posteriores en los que se niega la identidad de género. Tenemos otro caso de una persona intersex para el cambio de sexo en la cédula que está en acción extraordinaria de protección, que es un caso que lo está llevando la Defensoría del Pueblo y presentamos un amicus en enero. 

En relación a la identidad de género en la cédula, ¿qué sucede con la Ley Orgánica de Gestión de la Identidad y Datos Civiles de 2016?

Este problema no se solucionó con esta ley que reemplazó a la Ley de Registro Civil porque en el artículo 94 establece que para reconocer el cambio de sexo por el género se lo debe realizar en presencia de dos testigos por una sola vez en tu vida. En primer lugar la identidad de género es una construcción personal, autónoma. Tú eres el que te sientes hombre, te sientes mujer. Tú eres el que te ves hombre, te ves mujer; o te vez nada parecido. Pero es Estado te obliga que otras personas reafirmen tu construcción personal. Es un atentado a tu derecho a la autonomía sobre tu cuerpo, de tus decisiones, y tu desarrollo de la personalidad. Además, crea la cédula trans porque sólo las personas que se cambian el género en la cédula tendrán la categoría género. Las personas cis-normadas que están conformes con su cuerpo y todo. Tendrán la categoría sexo. Esto creará discriminación de facto porque en la cédula se sabrá si es trans o no. 

Finalmente, ¿cuáles son los retos que ves para un mayor reconocimiento y ejercicio real de derechos de las diversidades sexuales?

Es fundamental la independencia judicial debido a que los fallos responden a una posición ideológica y religiosa del Estado. A partir de estos casos, se cambia el ENIPLA por el Plan Familia con una visión persecutoria a la diversidad y con un modelo de familia nuclear heterosexual. Es así que en las reformas legales posteriores se elimina la adopción de personas solteras para que personas LGTBI puedan adoptar. Es decir evitar que el modelo de familia heterosexual se rompa, violentando el primer párrafo del artículo 67 que es el derecho a la familia diversa. No hay el ejercicio del derecho a la familia diversa en el Ecuador. Un ejemplo aparte de las familias LGTBI es los padres hombres que quieren ejercer su paternidad y las labores de cuidado y de protección, pero no les dejan. Las reglas del Código Civil están enmarcadas en un modelo de familia donde carga todo el trabajo reproductivo y de cuidado a la mujer. En estos casos se aplica el control de convencionalidad, donde se tiene los casos de Fornerón e hija vs Argentina donde la Corte Interamericana dice que no existen roles de género para crianza de niños; no importa si eres hombre o mujer, por lo que la justicia no puede justificar la tenencia de un niño por tu sexo, por ser hombre. Del mismo modo, en el caso Atala Riffo vs. Chile dice la Corte que el Estado no puede condicionar la tenencia de niños por ser lesbiana, gay, o heterosexual, sino hay que velar por el interés superior del niño, que es estar en una familia que le cuida. Lamentablemente el control de convencionalidad en el Ecuador no se aplica. Si se aplicara las interpretaciones fueran diferentes porque hay estándares súper claros en temas de familia diversa. En el caso del matrimonio igualitario se exigió la aplicación del caso Atala Riffo vs. Chile y se lo aplicó de una manera disparatada. En el amicus presentado en la acción extraordinaria de protección en el caso de Satya se exigió también el control de convencionalidad para que se aplique los casos de Atala Riffo vs. Chile, Fornerón y e hija vs. Argentina, Artavia Murillo y otros vs. Costa Rica, y Niñas Yean y Bosico vs. República Dominicana, pero veamos que sucede.

Para las acciones extraordinarias de protección ¿tienes confianza en que la Corte Constitucional?

No. Pero la peor gestión es la que no se hace.

 


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